El Maestro Iyengar nos enseña:
" No vayas a lo más profundo de la postura de golpe. Muévete lentamente y gradualmente hasta tu posición más profunda. A medida que comienzas a realizas una asana, siente el primer estado de tensión o el "límite" al que hayas llegado. Realiza una pausa en ese lugar, y relájate en ese límite. Clarifica tu postura y espera que las sensaciones de estiramiento, dolor o tensión se eliminen un poco. A continuación vuelve a profundizar un poco más en la postura hasta que encuentres un nuevo "límite". Pausa de nuevo, respira. Repite este proceso una y otra vez hasta llegar al límite final para ese día en particular, cuando las sensaciones de tensión ya no puedan ser liberadas con más pausa."
Además de utilizar estos consejos para llegar a la postura deseada, presta atención y también podemos utilizar estos consejos para superar los "límites" de nuestra vida cotidiana.
